Publicación de la categoría: Crónicas de Chestertown

Nadie huye eternamente

Desde mi habitación en la calma que trae la sobremesa y en un acto casi reflejo que me conduce hacia la ventana, diviso a través de la misma, un parque por todos conocido.… Sigue leyendo

Las sabanas de Lucinda

Mirar desde la ventana como aquella criolla tendía las blancas sábanas se me antojó un privilegio divino en aquella soleada y tibia mañana de abril. Lucinda no era precisamente una clarisa, pero era… Sigue leyendo

Un poeta olvidado

Mi madre no me dejaba jugar con las cosas guardadas en el armario de la buhardilla. Recuerdo una ocasión en que me gritó: -¡No quiero verte trastear por ahí Germán Saldaña! (cuando pronunciaba… Sigue leyendo

Dios

Cuando el hombre (el sufridor original) tuvo, por vez primera, consciencia de su finitud, tuvo la imperiosa necesidad de mirar hacia las estrellas. De manera repentina, pasó de ser un animal y preocuparse,… Sigue leyendo

El verdadero milagro de la Navidad

Un año más se nos ha venido encima la Navidad e incluso amenaza con despilfarrarse por completo y sin preguntar. Con ella, como siempre, ha venido del brazo la terrible escisión natural e… Sigue leyendo

La vida en un instante (Dulce Eleanor)

Allí estaba, una vez más, como cada “noche del baile”, la dulce Eleanor, tan bella como siempre, apostada en la barra del bar, alejando a los diminutos pretendientes con indiferentes muestras de carisma… Sigue leyendo