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RUIDO

              Hace aproximadamente un mes, después de ver una película desconcertante, me acosté intranquilo. Las horas corrían y yo no podía dormir. De repente, el ruido. Una especie de chasquido que llevaba escuchando un año sin confesarlo a nadie. Era algo a lo que ya casi me había habituado, pero aquella noche tuve miedo. Curiosidad y miedo a la vez. Me armé de valor, me levanté con cuidado y anduve por el pasillo sin encender las luces para no despertar a mi familia. Llegué al salón y todo estaba en calma. La luna lo bañaba todo en su luz mansa. Antes de volver a la cama, vi a mi reflejo mirarme fijamente a los ojos desde el espejo del recibidor. A la mañana siguiente anoté esta frase en mi diario:

No existe el miedo a la oscuridad; existe el miedo a uno mismo.

 

OMEGA

              En la orilla de una playa lejana del Índico la superficie redonda de una roca llamaba la atención. El sol incidía sobre ella coloreando de naranjas, violetas, rosas y amarillos su vientre mojado. Los hombres comenzaron a adorar a aquella roca. La arrancaron de donde fue descubierta y le construyeron una ermita en el centro de la aldea. Casi un milenio después la ermita sigue en pie, la roca iridiscente ha tornado en parda y los turistas atestan la playa.

 

REM

              La perra sueña que corre. Yo miro a la perra soñar. Hace meses que no recuerdo mis sueños. En el parque vacío ha estallado la primavera. Vivir es un accidente. No sé si llueve fuera en la calle o dentro de este sueño. No lo recuerdo.

 

roca